martes 1 de enero de 2008

Las reglas de la seducción


Entrevista publicada por la revista dominical "Viva" de Diario Clarín de Argentina. Presento las "10 reglas de la seducción".

Identificar los mejores atributos para seducir y aprender a lucirlos adecuadamente. Todos tenemos características de imagen y personalidad que podemos explotar para conquistar a la persona deseada. Para seducir no es necesario ser el hombre o la mujer más bellos, sino saber aprovechar al máximo nuestras potencialidades.

La seducción es siempre “a medida”. Todos somos diferentes y por lo tanto las estrategias que utilizo deben contemplar las características del otro y su situación particular.

Mantener el misterio. Ciertas dosis de misterio y ambigüedad dejan al otro pensando y en definitiva ese es uno de los objetivos de la seducción: instalarme de manera permanente en su imaginación.

Manejar las ansiedades. Si nos mostramos entregados y muy fácilmente accesibles, la otra persona se siente asfixiada y no nos valora como queremos.

Mostrar vulnerabilidad. La excesiva seguridad suele generar rechazo. Por lo tanto, es importante mostrar defectos que no estén considerados de manera negativa en nuestra sociedad y reírnos de ellos, lo cual además denota autoestima alta y seguridad.

Uso de la sorpresa. Sorprender es seducir, ya que rompemos la monotonía e instalamos la química que produce lo inesperado.

El otro es único y exclusivo. Siempre nos seduce de alguien sentirnos especiales a su lado y ser tratados como reyes o reinas.

Aprender a leer y enviar “señales de intención”. Son aquellos mensajes (transmitidos generalmente por el lenguaje del cuerpo) que muestran nuestro interés por el otro. Utilizar roces “casuales” nos sirve para conocer sus intenciones y seguir avanzando.

Utilizar la “tríada sensual”: mirada, voz y sonrisa. La mirada no tiene que ser ni tímida ni acosadora. Combinarla con una media sonrisa, levantando las cejas. Usar sensualmente la voz: ritmo lento, volumen bajo, suave, con pausas e inflexiones.

Lo fundamental: sedúcete a ti mismo. Una persona que se siente cómoda con su imagen y personalidad, actúa con actitud positiva y resulta muy seductora por ese mismo hecho.

2 comentarios:

Huara dijo...

Ezequiel:
Muy buenos consejos!!
Es un excelente blog, con mucha información. y de la mejor !!

Cariños

Pauly

Anónimo dijo...

Ezequiel:

Gracias por los consejos pero qué recomiendas si la persona ya es "demasiado seductora" ??

Besos,

Priscilla.